Un día típico en All Hallows School
De lunes a viernes, la jornada comienza con el registro a las 8:25, tras el cual arrancan las clases o la asamblea. Durante el descanso, los alumnos disfrutan de tentempiés saludables mientras tienen acceso constante a fruta y agua. El equipo de cocina prepara comidas con ingredientes locales, ofreciendo platos calientes con opciones vegetarianas, ensaladas y postres caseros servidos en turnos escalonados. Al terminar las clases vespertinas, pueden participar en actividades, relajarse o regresar a casa. Los de cuarto año disponen de una opción de “estancia prolongada” hasta las 17:00, que les permite unirse a grupos de estudio y cenar a las 18:00.
Apoyo y cuidado pastoral
El bienestar estudiantil constituye el núcleo de All Hallows School, donde cada niño encuentra un espacio para sentirse feliz y respaldado durante sus años formativos. Esto se logra cultivando vínculos cálidos en los que se sienten valorados y seguros. Conscientes de que surgen desafíos en esta etapa, el sistema de cuidado acompaña continuamente a los alumnos, ayudándoles a desarrollar mayor resiliencia cuando atraviesan dificultades.
Protección en All Hallows School
Mantener seguros a los estudiantes es la prioridad fundamental. Un consultor especializado en salvaguarda asesora sobre formación del personal, filtros web y medidas de seguridad física, superando requisitos mínimos con un enfoque verdaderamente proactivo. La seguridad digital recibe especial atención mediante lecciones de ciudadanía digital y debates en PSHE. Los padres son invitados regularmente a sesiones sobre protección en línea y reciben ejemplares de Digital Parenting Magazine para mantenerse informados.